Carta a un maltratador

2/24

Señor Flecha, durante años has sometido y maltratado a quien no solo fue tu pareja, esposa o mujer, adoctrinaste a una menor para que fuese tu fiel sirvienta, pero aún cuando madura y fue capaz de distinguir entre una obligación y el delito, utilizaste al fruto de ambos como medio de coacción y seguir perpetrando las violaciones continuas por las que fuiste denunciado. Aún así cuando por fin se arma de valor y fuiste encerrado, tus amistades de tu misma especie te ofrecieron privilegios que a ningún otro reo por el mismo delito le hubieran otorgado. A la justicia conseguiste embaucar y nuevamente tus amistades pudiste utilizar, para seguir maltratando desde el acoso, el delito, la difamación y las injurias.

Años la víctima soportando tu maltrato, y en la justicia y administración que tanto había creído resulta que hasta integrantes te dan cobijo, a sabiendas de lo ocurrido. Podrás tener amigos en las altas esferas, que vayan a tu casa a consolarte en vez de reprocharte, que llamen a la víctima, la coaccionen y reprimendan, por haber sido valiente y dar el paso más difícil que en su vida haya dado. Podrás rodearte de amistades que puedan retrasar o manipular a la justicia, “amigos” que vayan a testificar, encubrir y mentir por un maltratador, pero la realidad es que lo único que tienes, no son amigos, son escoria de tu misma especie.

Continúa maltratando, injuriando y utilizando nuevamente a menores, al fruto de ambos para seguir llevando a cabo tus fechorías, porque lo único que pretendías es tener un plan de pensiones vitalicio. Sigue haciendo galán de tu cobardía, que en todo tu designio había algo con lo que no contabas, tu plan no contemplaba que esa mujer a la que has maltratado se revelase, que ese fruto al que has utilizado haya experimentado y conocido tu verdadero rostro, que también existen justos en la justicia y que este que te dirige estas palabras, no dejará que tu ni la escoria que te cobija sigáis con vuestro maléfico plan, porque con mi versarnia os vais a encontrar.

¿Volens de commissis poenitere?